
Cuando decimos que nuestros videntes están “verificados”, ¿qué significa eso en concreto? En una industria donde cualquiera puede colgar un cartel y llamarse vidente, la verificación es lo que separa la habilidad real de las buenas intenciones. Acá va una mirada transparente de todo lo que atraviesan nuestros videntes antes de poder trabajar en la plataforma.
Fase 1: postulación y filtro inicial
Cada vidente arranca con una postulación detallada que cubre su trayectoria, su formación, los años de práctica, sus especialidades y su forma de trabajar. También pedimos referencias de clientes o de mentores.
En esta etapa buscamos experiencia, profesionalismo y un compromiso real con la práctica ética. No nos interesan las promesas espectaculares ni los avales de famosos. Queremos profesionales con sustancia.
Alrededor del 60% de los postulantes queda afuera en esta etapa: o no tienen suficiente experiencia, o sus referencias no cierran, o su enfoque nos genera dudas éticas.
Fase 2: evaluación de consultas a ciegas
Este es el corazón de nuestra verificación. Los postulantes hacen una serie de consultas a ciegas con personas de prueba, cuya identidad e historia el vidente desconoce por completo.
El vidente no recibe nada de esa persona más que su nombre de pila. Ni foto, ni antecedentes, ni el tema que la preocupa. Con eso tiene que dar una consulta que incluya información concreta y verificable sobre su vida, sus vínculos y su situación.
Cada consulta la puntúan de forma independiente dos evaluadores, con varios criterios:
Cada vidente tiene que superar nuestro puntaje mínimo combinado en varias consultas a ciegas. Una sola consulta impresionante no alcanza: necesitamos consistencia.
Fase 3: ética y estándares profesionales
Quienes pasan las evaluaciones a ciegas atraviesan una revisión ética, que incluye:
También evaluamos su capacidad de comunicación en los tres formatos (chat, teléfono y video) para asegurar la misma calidad profesional en cualquier medio.
Fase 4: período de prueba
Quienes aprueban todas las evaluaciones entran en un período de prueba de tres meses. En ese tiempo hacen consultas en la plataforma con un seguimiento reforzado. Los comentarios de los clientes se revisan de cerca y cualquier alerta se atiende de inmediato.
Al final del período de prueba, el vidente queda confirmado como miembro verificado de la plataforma o, si la calidad no se sostuvo, se le da de baja.
Control de calidad permanente
La verificación no es algo de una sola vez. Nuestro control de calidad es continuo:
Los números
De cada 100 postulantes:
Es decir que aproximadamente el 10% de los postulantes llega a ser vidente verificado. Estamos cómodos con ese nivel de exigencia porque de eso depende la confianza de quienes consultan.
Por qué esto te importa
Cuando reservás una consulta en nuestra plataforma no estás apostando a ciegas. Estás eligiendo a un vidente que demostró habilidad psíquica real en condiciones controladas, que sostiene estándares profesionales y éticos y cuyo desempeño se monitorea de forma continua.
Eso es lo que significa “verificado”. No una insignia: un estándar.
¿Querés vivir una consulta con uno de nuestros videntes verificados? Mirá los perfiles de nuestros videntes y reservar una consulta en el formato que mejor te venga. ¿Te quedaron dudas sobre el proceso? Mirá nuestras preguntas frecuentes para más detalles.